La DIAN (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales) Emite la Resolución 000210 de 2025, que consolida y actualiza la regulación SARLAFT para profesionales de compra/venta de moneda extranjera, alineándola con estándares internacionales de GAFI/FATF.
El
SARLAFT-FPWMD es obligatorio para todas las personas físicas o jurídicas
autorizadas y registradas como profesionales de intercambio con la DIAN. Su
implementación debe cubrir cada transacción de compra o venta en moneda
extranjera, independientemente del canal utilizado (establecimiento, en casa o
electrónico).
El SARLAFT-FPWMD debe incluir políticas, procedimientos, documentación, estructura organizativa, órganos de control, infraestructura tecnológica, estrategias de difusión y un plan de capacitación, este sistema debe estructurarse en base a cuatro etapas fundamentales: identificación, medición, control y monitoreo. Todo esto debe estar debidamente documentado y mantenido al día, con registros que demuestren la implementación y operación del sistema. Los profesionales de intercambio deben conservar estos documentos durante el período de retención legal.Uno de los pilares del sistema es el conocimiento del cliente. Dependiendo del tipo de transacción, cantidad o perfil de riesgo, se aplicará una categoría de Due DiligenceEl profesional de divisas está legalmente obligado a informar a la UIAF de cualquier transacción sospechosa (STR) que detecte en el curso de su actividad. El informe debe ser inmediato y puede incluir transacciones intentadas, rechazadas o completadas. Además, se deben hacer un seguimiento de las listas internacionales de sanciones (ONU, GAFI) y se deben comunicar a la
Fiscalía los posibles vínculos con las actividades ilícitas, utilizando los canales electrónicos proporcionados.El
Oficial de Cumplimiento es la figura central en la aplicación y supervisión del
SARLAFT-FPWMD. Deben actuar de forma autónoma, contar con el apoyo del
representante legal y servir de canal directo para los informes a la UIAF. Su
función es vital para garantizar la eficacia del sistema y evitar sanciones.
Sin este papel activo, el cumplimiento se convierte en una mera formalidad.
Esta función debe ser apoyada por organismos de control como el Auditor
Estatutario o Auditoría Interna, que verificarán la ejecución efectiva del
sistema y escalarán cualquier hallazgo.